Google+ Descuento de pagarés: enero 2014

¿Qué es un pagaré?

Si bien hemos realizado ya una pequeña explicación acerca del descuento de pagarés, hoy daremos un pequeño paso atrás para explicar qué es un pagaré. La razón para hacerlo con posteridad a la explicación del descuento es que hemos dado por asumido que es un medio para afrontar obligaciones de pago ampliamente conocido en el tejido empresarial. Pero siempre hay casos en los que se desconoce el método, sobre todo en empresas muy pequeñas que siempre han exigido pagos inmediatos o con operaciones más conocidas en ámbitos domésticos como puedan ser transferencias o el uso de cheques.

Por supuesto el uso del pagaré puede ampliar los horizontes de nuestra gestión dado sus repercusiones sobre la liquidez de la empresa. El pagaré puede ser definido como un título de crédito en el que su emisor se obliga a realizar un determinado pago según la fecha reflejada en el propio documento. Por tanto la característica más destacable de esta medio de pago es que permite retrasar el propio pago. La consecuencia inmediata es un mayor margen de maniobra para la empresa que lo emite, ya que puede disponer de recursos que en el caso de atender el importe de forma inmediata no dispondría.

Por parte del beneficiario, de una forma implícita se está asumiendo un riesgo, ya que llegada una fecha de vencimiento, el pagaré puede resultar impagado. La falta de liquidez en este tipo de operaciones puede verse aliviada al descontar los pagarés, tal y como ya comentamos en el siguiente enlace. Hay formas de minorar el riesgo en las actividades de descuento tal y como indicaremos en próximos entradas en las que trataremos los descuentos con y sin recurso.

En cuanto al propio documento, como beneficiarios hay ciertos aspectos que deben llamar siempre nuestra atención. Es indispensable que se refleje de forma inequívoca que se trata de un “Pagaré”. Es también muy importante que al admitir un pagaré nos fijemos en la fecha de vencimiento, de emisión y el lugar donde se ha emitido, así como la firma. Debemos revisar la moneda del pago y por supuesto el importe, teniendo en cuenta que la cantidad que se refleja en letras tendrá prioridad en caso de que no coincida con la reflejada en caracteres numéricos (una fuente de posibles problemas ya que un cliente con malas intenciones nos puede asegurar que por un error ambas cantidades no coinciden pero que los caracteres numérico será la que sea tenida en cuenta).

Ante cualquier duda o deficiencia que advirtamos, lo recomendable es no aceptar el pagaré hasta que cualquier fallo sea subsanado por el emisor. Nada más desagradable que descubrir días después de haber aceptado el documento, que el pagaré tiene una fecha de vencimiento que no es la acordada o el importe es incorrecto. Aunque no es lo habitual, muchos clientes con pocos escrúpulos utilizan pequeños (o grandes) errores para retrasar todavía más sus obligaciones hasta que solucionan el problema.

Financiación para las familias, clave para la recuperación económica

Una de las principales razones para solicitar un descuento de pagarés por parte de una pyme o autónomo es poder tener acceso a dinero de una forma muy rápida, dependiendo del tipo de entidad al que se solicite. Pero hoy vamos a dedicarnos a tratar  un problema que de forma directa afecta a las familias y que de forma indirecta (aparte de su propio entorno familiar) todos los empresarios conocerán de primera mano: la falta de crédito. Como ya comentamos en la última entrada, la escasez de crédito ha provocado graves quebraderos de cabeza a las pymes, pero desde las economías domesticas también se ha producido este hecho.

descontar pagares

Al no tener acceso al crédito, muchas decisiones de compra han sido postergadas o directamente no se han realizado. La causa directa ha sido una disminución en la actividad económica que por supuesto tiene reflejo en las empresas de pequeño y mediano tamaño características de nuestro tejido empresarial.

Aunque una economía domestica no suela tener habitualmente en sus manos pagarés y por tanto no necesita realizar descuento de pagarés (aunque en ciertos momentos sí que pueden llegar a utilizarlo como comentaremos en un artículo dedicado exclusivamente a este tema) pueden tomar una serie de medidas para conseguir dinero rápido para hacer frente a ciertas necesidades, siempre y cuando sepan que van a tener recursos a corto y medio plazo para hacer frente a las obligaciones contraídas, de lo contrario se iniciará un circulo viciosos de complicada salida.

Algunas de las posibilidades son la de solicitar anticipos de nómina, bien a su propia empresa o directamente a la entidad donde la tenga domiciliada. En este último caso se requiere un mínimo de tiempo con la nomina domiciliada para que el anticipo sea afectado, y normalmente estará sujeto a intereses, aunque si el plazo es corto normalmente serán asumibles.

Otra alternativa es utilizar directamente una tarjeta de crédito, no para realizar compras sino para disponer de efectivo a crédito para posteriormente devolver el capital dispuesto en un único pago o en cuotas. Esta forma de conseguir liquidez tiene la desventaja de tener unos tipos de interés altos, sobre todo si se opta por realizar la devolución a plazos.

La última opción que vamos a comentar es la de solicitar directamente un préstamo o un crédito a una entidad especializada. Es la opción recomendable para cantidades de capital de mayor cuantía siempre y cuando sepamos que vamos a ser capaces de devolver sin problemas la cuantía y teniendo en cuenta que los plazos largos nos penalizan por los altos intereses aplicados.

Debemos recordar que las medidas que hemos comentado se refieren a familias. Nunca debemos obtener liquidez por estos medios para financiar las necesidades de la empresa, un error en el que caen algunos empresarios. Para obtener liquidez para nuestra empresa recurriremos a otros medios como el que ya hemos introducido en nuestros primeros artículos con una gestión adecuada de los pagarés y otras opciones que iremos comentando para que nuestros objetivos lleguen a buen puerto.

Además, veremos cómo podemos dar facilidades desde el punto de vista de la financiación nuestros clientes para que compren o puedan acceder a nuestros productos y de esta forma mejorar la actividad de nuestra empresa.

Situación y perspectivas de los créditos a empresas

Las empresas que se han visto sometidas a todas las tensiones relacionadas con la falta de crédito, como pueden ser la falta de liquidez o la imposibilidad de continuar o iniciar nuevos proyectos, ven con preocupación el año que hemos iniciado. Como ya comentamos en la anterior entrada, una de las posibilidades para obtener liquidez es la del descuento de pagarés. Pero nos queremos centrar en la problemática general que arrastramos durante los años de crisis económica y las perspectivas del presente año.

La tónica general del año pasado en cuento al crédito fue en términos generales muy negativa. El acceso al crédito seguía siendo muy limitado en todas sus posibilidades, desde financiación a través de créditos oficiales hasta las posibilidades ofrecidas por entidades privadas. En muchos casos las pequeñas empresas y autónomos han tenido que recurrir a préstamos personales para cubrir las necesidades de la empresa, cometiendo un error que puede tener funestas consecuencias.

Algunas de las razones que explican esta dinámica es la situación de partida de las entidades financieras desde el inicio de la crisis (aunque ya presentaban señales alarmantes bastante antes), con unos balances por sanear y un futuro que se antojaba complicado. En otros términos, tenían todo un proceso de recapitalización por delante. Durante el último año las aguas parecen más calmadas pero todavía les queda mucho camino por recorrer para poder ser consideradas como entidades solventes (por no profundizar en las que se han quedado por el camino vía fusiones o directamente no tiene futuro a medio plazo). A medida que se ha iniciado un proceso de saneamiento  en el sector, los requisitos para conceder créditos se han vuelto muy exigentes, prácticamente inalcanzables para la mayoría de pymes.

El BCE tiene en importante papel en la reactivación del crédito

Para agravar más el problema, la calidad crediticia de las pequeñas empresas también se ha visto gravemente afectada por la coyuntura, lo que les impide el acceso a la liquidez (nos referimos concretamente la financiación para proyectos, no a medios de pago como pagarés o sus descuentos, tema del que hablaremos con mayor profundidad próximamente) ayudando a conformar un circulo vicioso. La empresa no puede continuar con sus proyectos ni atender a sus necesidades del circulante, lo que afecta directamente a la valoración de las entidades sobre los riesgos asociados a la concesión de créditos.
La situación se hace más evidente teniendo en cuenta que en épocas anteriores eran las propias entidades las que se ponían en contacto con las empresas para ofertar sus distintos productos de activo. El corte en seco de este flujo monetario ha hecho más visible el problema.

Para el presente año no se espera, según los medios especializados, una mejora sustancial de la situación. Las entidades que ya están en disposición de conceder créditos prefieren invertir en otras oportunidades. Deberían ejecutarse medidas más contundentes por parte del BCE como modificar las condiciones en que la banca acude a refugiarse a través de la llamada facilidad del depósito o incentivar el papel del Banco Europeo de Inversiones.

A nivel nacional, los esfuerzos para mejorar los indicadores macroeconómicos deben continuar, ya que las mejoras en los datos del PIB o las cifras de empleo significarían una mejora de la economía real que a su vez repercutiría en la actividad de las empresas y en la reactivación del crédito. Pero una vez más, será necesario un catalizador para activar todo el proceso, ya que sin una potente base crediticia que inicie el mecanismo se antoja complicado que la economía, en su conjunto, emprenda la vuelta a un crecimiento robusto y sostenido.

En el presente artículo nos hemos desviado del tema general del que trataremos, el descuento de pagarés, aunque sigue siendo un tema central dentro de la capacidad para obtener liquidez de la empresa y una visión en conjunto siempre es positiva para delimitar el campo de actuación de nuestras empresas. Os esperamos en próximas entradas.