Google+ Descuento de pagarés: marzo 2014

¿Vuelve el sector bancario a confiar en las pymes?



El presente año está llamado a ser, según varias instituciones y centros de estudio, el punto de inflexión en cuanto a la sequía de crédito que ha sufrido la mayor parte de nuestro tejido empresarial, es decir, la pequeña y mediana empresa. Estamos presenciando en los medios distintas campañas del sector financiero que apoyan esta tesis. Sin duda una buena noticia, ya que es fundamental que vuelvan a mostrar su apoyo a la economía real. Tendremos que esperar unos meses para valorar los resultados.

Y es quel as consecuencias de la falta de financiación todos las conocemos. Caída en picado del PIB y por supuesto aumento del paro. A pesar de que muchos indicadores macroeconómicos ya son propicios, el BCE no se ha decidido a tomar medidas más agresivas para reactivar la economía a través de una política monetaria que facilite la financiación por parte de las pymes.

En este escenario hemos podido asistir, a lo largo de las últimas semanas, como ciertas entidades de nuestro sector financiero están decididas a dar el impulso necesario para revertir esta situación, una vez que las perspectivas de crecimiento empiezan a ser más favorables.

Por citar alguna de las propuestas, la del Banco Santander, por su amplia publicidad, será en las próximas semanas la que resulte de las más llamativas, con unas previsiones de dirigir más de 30.000 millones de euros a nuevos créditos, a través de crédito directo o mediante el ICO y el BEI según el plazo a considerar.
No obstante, hay muchas entidades que se van a lanzar a la caza de la pyme, con un buen número de agentes que operarán no solo en las propias sucursales sino con planes de visitas.

Por supuesto, hay que tener en cuenta  una serie de aspectos antes de lanzarse a por la deseada financiación. No debemos creer que en un par de meses el escenario al que se enfrentan muchas empresas ha cambiado de forma contundente. Ni el coste va a ser bajo ni se van a producir cambios radicales en la relajación de requisitos para obtener crédito. Si bien los objetivos que se han marcado los bancos respecto a la concesión de estos nuevos créditos son altos y por consiguiente puede significar que, efectivamente se vaya a producir un cambio de tendencia, las mejores condiciones siempre vendrán vía vinculación, y en el sector bancario no es oro todo lo que reluce.

Es decir, la entidad nos ofrecerá unas mejores condiciones cuantos más productos tengamos contratada con la misma (o en su defecto, pocos productos pero que permitan a la entidad operar con márgenes muy beneficiosos).

Esta situación no es una novedad, pero como ya se ha indicado en numerosas ocasiones, en época de crisis, las entidades financieras han dejado de ofrecer ciertos productos (financiación fundamentalmente) para centrarse en otros productos como seguros, TPV, tarjetas...

Por lo tanto, hay que valorar el coste total de toda la esta vinculación. Puede que una nueva entidad empiece a ofrecer financiación, pero si el precio es contratar productos que ya hemos conseguido en muy buenas condiciones, la operación en conjunto puede no ser rentable.

Teniendo en cuenta la dirección en la que (aparentemente) se está empezando a mover el sector, es poco probable que en nuestra actual entidad  se termine por ofrecer planes similares, así que tendremos que pensar detenidamente si nos interesa cambiar de aires o seguir aguantando la respiración un par de meses más a la esperar de la ansiada financiación…

Cómo elegir la mejor empresa para descontar pagarés

Una vez hemos decidido descontar pagarés, la siguiente decisión es decidir dónde realizaremos la operación. Básicamente tenemos dos opciones principales, acudir a entidades bancarias o por el contrario optar a empresas  que se han especializado en el descuento de pagarés y operaciones similares. Tanto si vamos a descontar de forma puntual como si deseamos mantener una línea de descuento, hay varios aspectos que debemos tener en cuenta.

En este artículo, nos centraremos en las entidades especializadas dejando para las próximas entradas a los bancos y cajas de ahorro. Aunque las variables principales serán el tipo de interés aplicado y las posibles comisiones, no podemos olvidar otras cuestiones, ya que el tiempo también es dinero y la confianza en este tipo de actividades es fundamental. En primer lugar, tenemos que tener claro que es necesario acudir a varias entidades y no centrarnos en una única opción. Dado que actualmente los plazos suelen ser muy rápidos, podremos recabar toda la información que necesitemos, de varias compañías, en poco más de 48 horas.

Lo primero que tenemos que valorar es la claridad con la que nos atienden así como los tiempos de respuesta. Con poco más de una llamada o bien rellenando los formularios de las propias compañías, tenemos que recibir información clara y detallada. También se nos debe facilitar de una sola vez, toda la documentación requerida (usualmente, de forma inicial, copia de factura y el propio pagaré) y los plazos estimados en cuanto estudio e ingreso del efectivo. Este aspecto es importante para evitar caer en un ciclo de intercambios de llamadas o correos para una simple toma de contacto y petición de información.

Una vez mandada toda la documentación requerida, la contestación también debe ser ágil. Debemos fijarnos en la claridad de la respuesta y en que las condiciones más importantes queden perfectamente reflejadas (tipos, posibles comisiones y posibles formalidades a realizar si finalmente nos interesa llevar a cabo el procedimiento).

Por último, también debe ser valorada la respuesta de la empresa frente a nuestras posibles dudas, así como la atención e interés que nos muestren.

Un aspecto a destacar es que, aunque gracias a internet tengamos acceso a cientos de opiniones, el funcionamiento y el trato al cliente puede variar según las delegaciones de una misma empresa. Es decir, podemos leer una buena o mala experiencia de otra persona con una empresa de descuento en una oficina concreta, pero eso no significa que en nuestra delegación más cercana vayamos a tener los mismos problemas, aunque siempre hay que tener en cuenta todas las opiniones. Es un aspecto muy conocido por ejemplo en el mundo bancario, donde cada oficina trabaja de una forma distinta aunque se trate de una misma entidad.

Por ello, lo mejor siempre será contactar y obtener información de primera mano, empezando si se prefiere con pequeñas operaciones, y tras ver los resultados, plantearse el inicio de una colaboración a largo plazo.