Google+ Descuento de pagarés: Evitar los impagos con el descuento sin recurso

Evitar los impagos con el descuento sin recurso

Una de las inquietudes a las que se enfrentan los autónomos y pymes para obtener liquidez es la propia gestión de los pagarés. Como hemos comentado en más de una ocasión, una buena alternativa a tener los pagarés en custodia es descontarlos para obtener el efectivo de forma inmediata o en un corto plazo, dependiendo del tipo de entidad a la que acudamos.

pagares sin recurso

No obstante la operativa tiene un riesgo intrínseco: que llegada la fecha de vencimiento, no se atienda a la obligación de pago. Cualquiera que haya vivido esta situación, relativamente común si no se ha estudiado a nuestros clientes o hemos hecho caso omiso a señales que deberían habernos alertados (dedicaremos una entrada exclusivamente a este tema), sabrá las consecuencias que se tienen que afrontar.

Un impago nos supondrá unos costes directos que tendremos que afrontar de forma inmediata con la entidad que ha descontado (que dependiendo del importe que debía haber sido atendido, puede ser muy importante) y el inicio de un proceso de recobro frente a nuestro cliente que puede llegar a ser largo y tortuoso si no se presta a solucionar la incidencia desde el primer momento.

Para evitar este tipo de situaciones y eliminar la temida incertidumbre, podemos optar por un descuento de pagares sin recurso. En este caso serán las propias entidades con las que trabajamos las que asumirán todo el riesgo, de modo que si resulta un impago, nuestra empresa no se verá afectada.

Este tipo de descuento tiene un mayor coste para nuestra empresa, pero por otra parte hay que tener en cuenta que el riesgo que corremos es nulo, por lo que para determinados clientes puede ser una opción muy interesante.

Por supuesto podemos combinar el descuento con o sin recurso según nuestros clientes, teniendo en cuenta que la entidad financiera puede o no aceptar la operación. Pero combinando los dos métodos podemos reducir de una forma notable toda la incertidumbre en el importantísimo momento de cobrar.